Visita al «Celler Modernista» de Sant Cugat del Vallés, Barcelona

En pleno centro urbano de la ciudad de Sant Cugat nos encontramos un testimonio de su pasado agrícola. En medio de modernos edificios de viviendas y oficinas nos encontramos el «Celler Modernista«, donde a finales de los 80 del siglo pasado aún se producía vino.

El edificio fue proyectado en el 1921 por el arquitecto Cèsar Martinell, especialista en arquitectura agrària. Los arcos parabólicos que sostienen las vueltas del edificio son claramente de inspiración gaudiniana y el conjunto es de estilo modernista.

El proyecto era mucho más ambicioso, pero las dificultades económicas solo permitieron realizar la primera parte del proyecto, que es la única que se conserva.

Los socios de la cooperativa cultivaban la vid y eran los encargados de realizar la vendimia. Los racimos de uva eran recogidos en aportadoras o «portadores» y eran llevadas en carros tirados por mulas hasta el muelle de descarga de la cooperativa. En el muelle de descarga aún son visibles las argollas de hierro que servían para atar a los animales de tiro.

La uva se pasaba a la máquina de «trepijar» que rompía la piel de la uva. Tradicionalmente este paso se hacía con los pies, pero para ahorrar tiempo y aumentar la higiene del proceso se utilizaba una máquina con dos rodillos muy juntos y la uva pasaba entre ellos. Con esta acción se obtenía el primer mosto. La uva y el mosto eran recogidos en una vagoneta. Mediante una báscula se pesaba la cantidad de uva que cada propietario llevaba y se tomaba una muestra del mosto para calcular la cantidad de azúcar que contienen las uvas. Estos datos eran muy importantes para calcular la parte proporcional de cada socio.

El contenido de las vagonetas eran vaciado en unos depósitos intermedios, llamados cups o «tremuges«.

Las uvas eran llevadas hasta las prensas continuas situadas más abajo, en el suelo de la nave y prensaban las uvas para que dejaran ir la mayoría del mosto. Mediante una red de canales el mosto discuria hasta unos depósitos , cups, en el subsuelo del edificio.

En los depósitos del subsuelo recogían el mosto y mediante bombas de succión, el mosto se trasladaba hasta las tinas donde se producía la fermentación de mosto para convertirse en vino. Los azúcares de la uva, mediante unos levaduras, se transforman en alcohol. Durante este proceso era muy importante supervisar la temperatura. Este proceso duraba varias semanas. Finalmente el vino se dejaba reposar y cada cierto tiempo se trasladaba el vino de una tina a otra para airearlo.

El vino se dejaba envejecer de 3 a 6 meses y se vendía al por mayor en Barcelona.

Los restos de uva que quedaba del primer prensado se volvían a prensar en unas prensas hidráulicas de más potencia. El mosto resultante no era apto para hacer vino, pero se vendía a las destiladoras para hacer alcohol. Finalmente los restos se utilizaban para adobar los campos de los socios de la cooperativa.

 

Ventana ábside Santa Maria de l’Estany

Ventana ábside Santa Maria de l’Estany

Calle de los Monjes o carrer Fosc, l’Estany

Escudo Monasterio de Santa Maria de l’Estany

Escudo Monasterio de Santa Maria de l’Estany

Dolmen del Puig Rodo,

Dolmen del Puig Rodo

Sant Feliuet de Terrassola.

Vitral con la imagen de un Ángel.

Vitral con la imagen de un Ángel.

Occulus central Santa Maria de l’Estany

Occulus central Santa Maria de l’Estany

Crucifijo de Santa Maria de l’Estany

Crucifijo de Santa Maria de l’Estany

Estatua de alabastro Virgen Maria

Estatua de la Virgen Maria de alabastro y policromía del siglo XIV. Iglesia de Santa Maria de l’Estany.