Ruta de las Ermitas de Montserrat, Barcelona

En la montaña de Montserrat se pueden realizar todo tipo de actividades, desde visitas culturales, de naturaleza o deportivas.

Su principal punto de interés es el monasterio benedictino de Santa Maria de Monserrat, pero por los alrededores hay varios lugares que visitar.

Una de las rutas más populares es la ruta de las ermitas, que nos permite conocer el entorno del monasterio y las diferentes ermitas que hay repartidas por la montaña.

La ruta empieza delante de la estación superior del cremallera de Montserrat. El camino empieza justo encima de la estación. Es un camino pavimentado que está lleno de pequeños monumentos  y placas.

Antes de llegar a la capilla de Sant Miquel, nos encontramos con el desvió que nos lleva al mirador de la Cruz de Sant Miquel. Este mirador nos permite ver una amplia panorámica del recorrido del río Llobregat, que discurre al pie de la montaña y una nueva perspectiva del monasterio. Desandamos el camino y nos dirigimos a la capilla de Sant Miquel.

Seguimos por el camino y nos encontramos con un estanque de Sant Miquel y un poco más adelante hay un desvió.   Escogemos el camino más ancho y pavimentado de cemento.  En este momento empieza una fuerte subida con nos lleva hasta la estación superior del funicular de Sant Joan, en el pla de les tarantules.  Desde este punto hay una vista espectacular a la montaña y los alrededores.

En la estación del funicular nos encontramos con la aula de naturaleza, donde encontramos información sobre la fauna y flora de la montaña.

Estación superior del Funicular de Sant Joan

Seguimos por el camino de Sant Joan hacia la capilla de Sant Joan construida en el 1893.  En una gran cueva, cerca de la capilla de Sant Joan nos encontramos con los restos  de la ermita de Sant Joan y también los restos de la ermita de Sant Onofre, construida cerca del 1500.

Siguiendo la escalera de Jacob nos permite acceder a los restos de la ermita de Santa Magdalena.

Para volver podemos desandar el camino de ida o bajar con el funicular de Sant Joan.

Los primeros eremitas que fueron a vivir a la montaña vivían en cuevas. Con el tiempo se construyeron ermitas de piedra o se ampliaron las cuevas con nuevas construcciones. Las ermitas contaban con una cisterna para recoger el agua de lluvia, un pequeño huerto para cultivar verduras, un dormitorio, una capilla y una cocina.

Repartidas por la montaña hay quince ermitas. Fueron habitadas hasta el 1811 con la invasión francesa y abandonas definitivamente hacia el 1822. De la mayoría de ella solo queda algún muro derruido y otras , como la ermita de Sant Benet, solo queda en pie la capilla. Desde el 1979 la capilla se utiliza como refugio de montaña.

Podemos completar la visita con el camino a la santa cueva, que sale en el pie de la estación del teleférico de Montserrat.

La mejor manera de acceder al monasterio es con transporte público. Desde Barcelona podemos coger los ferrocarriles de la Generalitat en plaza España y bajarnos en la parada de Montserrat- Aeri, para coger el teleférico o en la estación de Monistrol de Montserrat para coger el cremallera.

Si venimos con coche, podemos aparcarlo en la estación inferior del teleférico y acceder con teleférico o dejar en coche en el amplio parking de la estación inferior del cremallera. El monasterio cuenta con un parking de pago, pero suele estar muy lleno.

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